Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Hacia Dónde Mirar

Un controlador aéreo tiene que estar concentrado en la pantalla que tiene delante para observar lo que está sucediendo en el cielo. De ello depende la vida de miles de personas que viajan de un lado al otro del globo terráqueo. Muchos desplazamientos se dan a la vez y todos ellos los puede visualizar en un abrir y cerrar de ojos. El controlador aéreo está preparado ante cualquier incidencia por leve que esta sea. No me extraña que ante una huelga de estos profesionales las compañías aéreas se echen a temblar. Sin personas que miren al cielo no se puede volar de forma segura. Me imagino que el siguiente versículo de la Biblia puede ser su mejor eslogan:

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. (Colosenses 3:2)

A los cristianos se nos aconseja mirar al cielo con el fin de estar orientados a lo verdaderamente importante y trascendente. En el momento que miras a las cuestiones de la tierra “un avión se estrella”. Somos responsables de lo que ocurre debajo de las plantas de nuestros pies y para controlar que no haya incidentes indeseables hay que mirar hacia arriba, donde se hallan las respuestas. Si las personas mirásemos más al cielo y menos a la tierra seguro que algunos de los males que nos azotan como el hambre, la injusticia, los abortos, el lobby gay y la corrupción a todos los niveles, por poner unos pocos ejemplos, dejarían de existir o por lo menos serían atajados justamente. La gente, en general, no haya respuestas y soluciones porque no mira al cielo.


Hubo alguien que se permitió mirar a la tierra porque al hacerlo cumplía los objetivos del cielo: JESUCRISTO. Él vino a nosotros para enseñarnos hacia dónde mirar. De hecho, cuando murió en una cruz escenificó lo que estoy tratando de compartir. Jesús fue alzado de la tierra al cielo para que nuestra mirada se elevase por encima de nuestras cabezas y de esa forma encontrar las respuestas. Cuando miro al cielo veo a Jesús tendiéndome una mano amorosa y diciéndome “Yo soy hacia donde debes mirar”. Querido lector, mira a Jesús. Él tiene las respuestas a tus dudas e inquietudes. Solo Él tiene las respuestas a tus dudas e inquietudes.

¿Hacia dónde estás mirando?

¡QUE DIOS TE BENDIGA!