Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 31 de marzo de 2012

La Milla Verde


Acabo de recordar el film "La milla verde" basado en la novela homónima de Stephen King . Esta "milla" es el camino que los condenados a muerte deben recorrer para ser ajusticiados. Es angustioso el tránsito hasta el cadalso. Realmente nadie quiere morir. Aunque te sepas culpable y merecedor de la pena capital, te agarras a un clavo ardiendo con la esperanza de que, por medio de una llamada de última hora, seas librado de la silla eléctrica. Pero esa llamada no llega y... mueres. Has pagado lo que la justicia demanda. Los agraviados, testigos oculares, jueces y demás implicados han descansado viendo como se satisfacían sus ansias de justicia. Alguien ha pagado vida por vida. Ojo por ojo, diente por diente...


Todos, querido lector, estamos en "la milla verde". Todos esperamos inexorablemente el día de nuestra muerte. Todos vamos a morir. La muerte es el pago por nuestro delito. ¿Qué delito? Infringir la Ley de Dios. Si has asesinado, has robado, has adulterado, has odiado, has envidiado, has sentido enojo, has mentido y has caído en una larga lista de lo que la Biblia denuncia como pecado, déjame decirte algo: ERES UN INFRACTOR DE LA LEY DIVINA y tu conciencia te delata. Sabes a ciencia cierta cuándo pecas. El infractor debe pagar con su vida. El pecado para Dios no es un tema superficial que se pueda pasar por alto. Dios aborrece el pecado porque es diametralmente opuesto a su carácter. Dios es Santo. La Palabra de Dios escrita en la Biblia nos recuerda:

Porque la paga del pecado es muerte. Romanos 6:23a. 

Jesucristo padeció se propia "milla verde". Sufrió la soledad, la burla, el flagelo, sed, hambre, angustia y cansancio. La milla para Él fue larga, comenzando desde el momento que vio la luz en Belén, hasta que fue clavado en la cruz de Gólgota. ¿Porqué Jesús hizo esto? Dios Padre se lo pidió por amor a nosotros. ¡Por amor a nosotros! JESÚS PAGÓ EL PRECIO DE NUESTRA CONDENACIÓN. Nadie más podía haberlo hecho. ¿Porqué? Porque Cristo nunca pecó. Jesús, como su Padre es Santo.

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva (regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23.

Jesús murió cruelmente para regalarnos vida. ¿Te atrae un amor así? Tú eres importante para Dios. Él quiere que reconozcas tu pecado, le pidas perdón y comenzarás a disfrutar de una relación nueva con Dios: serás su hijo.


Dile estas palabras:

Padre, reconozco que he pecado de muchas maneras. Me arrepiento y te pido perdón. Sálvame de la condenación eterna pues quiero vivir junto a Ti. Ayúdame en estos primeros pasos de fe dándome fuerzas. En el Nombre de tu Hijo Jesús. Amén.

Al hacer esta pequeña oración con fe has pasado de muerte a vida. No es una pócima mágica. Es la oración que Dios estaba, desde que naciste, esperando escuchar de tus labios de forma sincera.

Permíteme dos consejos:

- Lee la Biblia (me ofrezco a regalarte una)
- Busca una Iglesia evangélica donde ser cuidado como te mereces para crecer en el conocimiento de Dios.

Esta semana el mundo recuerda la pasión de Cristo. La llamamos SEMANA SANTA. La Biblia nos enseña que santidad es un concepto de lugar. Dios nos pone aparte para su servicio. Antes servíamos a otros ídolos y ahora Dios mismo nos aparta para su Reino. La Semana Santa debe ser un tiempo que apartamos para la reflexión. Esta semana especial te habla de condenación y juicio si no aceptas a Cristo como único Salvador y Señor. Por el contrario, te bendice con salvación si te acoges al regalo de vida eterna por medio del sacrificio que, por amor a ti, Cristo padeció en obediencia a su Padre. ¡DIOS TE AMA!


El protagonista de "La Milla Verde" aunque era inocente, llevó la culpa de otros. Esto mismo hizo Jesús: El Justo pagó por los pecadores.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

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