Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 21 de abril de 2012

El Quid De La Cuestión


 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.  (Génesis 1:1)

Con estas esclarecedoras y sencillas palabras comienza la narración bíblica. La Biblia es el gran Libro por el cual tenemos revelación directa de Dios. La Biblia no comienza, como lo hacen tantas corrientes filosóficas, intentando demostrar la existencia de Dios, es más, en la Biblia no se discute nunca este tema y da por sentado la existencia de Dios. Este versículo de Génesis y los siguientes nos muestran a un Dios que lo ha creado todo y da sentido y comienzo a nuestra existencia aquí.


El reloj de Juan se rompió esa misma mañana. "Esta tarde lo llevaré al relojero del barrio para repararlo", pensó mientras se encaminaba al trabajo. Eran las cinco en punto de la tarde y ya estaba con su reloj en el taller de relojería. Al entrar había una señora  hablando acaloradamente con el relojero. Tal era la intensidad de la conversación que casi no notaron su presencia. Por lo que pudo captar la señora se quejaba de las injusticias de la vida. Cuando esta salió, el relojero se quedó cabizbajo.
"Disculpe, pero la vida es dura", dijo el relojero como saludo. "La vida da muchos problemas. Venimos aquí para sufrir", continuó con gesto de resignación. "La verdad es que ese no era el plan de Dios para nosotros", intentó consolar al relojero. "¿Dios? ¡Si Dios existiera no habría tantos males en este mundo!", el enojo se hizo patente por el tono de voz y la tirantez de la cara. Cada vez que alguien le argumentaba de esta forma que parecía razonable, él se sentía incomodo. Miró a su reloj roto y le dijo al relojero: "Los relojeros no existen". El relojero lo miró, se sonrió y añadió: Si existen. Yo soy uno". "Si los relojeros existieran no habría relojes rotos", afirmó Juan con convicción. "Si no me traen el reloj no puedo arreglarlo", argumentó el relojero. "Ese es el quid de la cuestión, señor relojero. Si la gente no va a Dios, dígame, ¿Cómo puede Dios ayudarles?".



En la Biblia podemos leer esto:
Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad; No hay quien haga bien.  (Salmos 53:1)                   

Analizando el texto profundamente, lo que nos está trasmitiendo el escritor, es el pensamiento del hombre de que Dios no actúa ayudando en los problemas de la vida. Querido lector, quizá, cuando dices "no existe Dios", estás reprochándole que Él no actúe como a ti te gustaría. Yo te preguntó ¿cómo puede actuar Dios si las personas no lo buscan y están haciendo con sus vidas lo que les place?. ¿Quieres ver actuar a Dios? Reconoce que hay pecado en tu vida y arrepiéntete. ¿Pecado? Sí, pecado. Todo aquello que haces y que tu conciencia te reprocha: mentir, odiar, robar, criticar, matar, blasfemar, adulterar...etc., si algo de esta pequeña lista está entre tus actos, has pecado y estás a la espera de un juicio frente a Dios. ¿Cuando estés frente a Él que le dirás? ¿Quieres librarte de este juicio?

ARREPIÉNTETE DE TUS PECADOS. Da marcha atrás de tu vida alejada de Dios. Dios envió a su Hijo para pagar por ti y por mí lo que tú y yo merecíamos, la muerte. Jesús murió en la cruz para posibilitarnos el acceso a la comunión con Dios Padre. El amor es el centro del corazón de Dios. Enviando a Jesús a pagar por nuestras fechorías (pecados) la deuda fue saldada y el amor de Dios por nosotros se hizo de esta forma más patente que nunca.

Está claro, DIOS ESTÁ INTERESADO EN TI. Si tu corazón está roto, si te sientes insuficiente, si estás cansado, hecho mil pedazos, ven al taller de Dios. Él quiere repararte y lo va a hacer como nadie en el universo lo haría, con amor, delicadeza y ternura. ¡DIOS TE AMA! ¿Lo comprendes? Escucha esta canción de René González. Te ayudará a entender lo que trato de compartir contigo.


Acércate a Dios ahora que puede ser encontrado. Cuando la muerte te llegué se te acabará la oportunidad de disfrutar de la vida eterna en el Cielo que Dios te ofrece.

Habla con Dios de esta forma:

Señor, siempre he pensado que Tú no existías porque creía que no te interesabas por mis asuntos. Ahora veo que he sido yo el que no te buscaba pues he vivido al margen de Ti. Me arrepiento de los pecados que hay en mi vida. Quiero que me salves y le des el sentido a mi vida para el cual Tú me ideaste. Gracias por salvarme por medio de tu Hijo Jesús y ayúdame en este nuevo caminar contigo. En el Nombre de Jesús. Amén.


Si has hecho esta oración con fe, Dios te ha recibido como hijo. Él te va a cuidar. Te aconsejo que vayas a una Iglesia evangélica pues allí encontrarás a personas como tú, que un día se arrepintieron de su forma de vivir alejada de Dios y encontraron el sentido real de la vida: servir a Dios. Lee la Biblia. Ella nos revela al Dios de amor del que acabas de leer. Si quieres me sentiré muy honrando de poder ayudarte en tus primeros pasos. Envíame un mensaje por medio del blog.



Si has rehusado buscar a Dios te quiero advertir del error que estás cometiendo. Creo que eres consciente de lo que te estás jugando. Estamos hablando de eternidad. Estamos hablando de Cielo o Infierno. No hay término medio. Medita en esto y no lo dejes pasar así porque sí.




El quid de la cuestión no es el aparente desinterés de Dios por los males de esta sociedad. El quid de la cuestión es que esta sociedad vive al margen de Dios.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

No hay comentarios:

Publicar un comentario