Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 6 de julio de 2013

Justicia y Amor

Siempre es bueno recibir comentarios a las entradas que semana tras semana escribo en este blog. La realidad es que no recibo muchos de estos comentarios. Creo que las personas prefieren no comentar dado que el evangelio es algo que compromete la vida y esta es una época de poco compromiso con el cristianismo.
Los comentarios positivos alientan a seguir escribiendo sobre mi fe en Cristo. Los comentarios que parecen negativos me dicen mucho del pensamiento que las personas tienen y me inspiran a responder conociendo mejor lo que hay en el corazón del ciudadano medio.
Aquí les presento el último comentario que en repuesta a la última entrada me dejó un anónimo:

«Hay que ser retorcido para hablar de "pecado en los genes", y hace falta mala leche para decir que "todos hemos pecado" porque sí. ¿Esa es la "justicia divina"? ¿Eso es "amor de dios"? Pues para vosotros la justicia y el "amor" de vuestro dios, yo no lo quiero ni lo uno ni lo otro».

Voy a diseccionar en frases cada uno de los pensamientos que este lector ha vertido de forma pasional en su comentario a la entrada «Disciplina».

Hay que ser retorcido para hablar de "pecado en los genes”

La base de lo que creo es la Biblia. Cuando escribo algo está consecuentemente basado en la Palabra que Dios nos ha dejado escrita, la Biblia.
Entiendo, por otra parte, que haya personas que no crean en la autoridad de la Biblia. Lo que me pregunto es en qué creerán ya que el ser humano únicamente cambia una creencia por otra.


La Biblia habla de pecado en los genes:

“He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre”. (Salmos 51:5)

Aquí se habla de genética. Cuando Adán y Eva pecaron desobedeciendo a Dios (Génesis capítulo 3) el impacto fue tan crudo que hasta la genética se transformó. De tener la capacidad de vivir eternamente se pasó a un estado de muerte física. Desde entonces vivimos muriendo. La muerte física es la consecuencia directa de nuestro pecado. Quizá no creas en Dios pero seguro que crees que un día morirás.

…y hace falta mala leche para decir que "todos hemos pecado" porque sí

No es porque sí. Es porque la Biblia lo dice. Otra cuestión es si crees en ella o no.

“...por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. (Romanos 3:23)

“Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos”. (Romanos 3:10-18)

¿Esa es la "justicia divina"?

Justicia es un término penal extraído de la jurisprudencia. Justicia es todo aquello equilibrado, es decir, que trata a todos por igual. Hoy se ve poco de ello ya que estamos viviendo en una sociedad que vive la tiranía de las masas. Está bien lo que la mayoría ve bien (justo).

La justicia demanda al infractor el pago por el delito. Si el delincuente no paga su extravío, la justicia es injusta.
¿Qué es la justicia divina? Lo mismo que la justicia penal: el delincuente (pecador) debe pagar su delito. La diferencia es que el delito lo ha pagado otro que se pone en el lugar del pecador: JESUCRISTO. Él es la justicia divina.

“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Romanos 6:23) 
Así que la justicia divina es mayor que la que imparten los hombres. En la justicia humana tú y yo pagamos el delito y en la justicia divina Jesús paga el delito que tú y yo hemos cometido.

¿Eso es "amor de dios"?

¡Sí! Denunciar el pecado, advertir de sus consecuencias, mostrar hasta que punto estamos infectados y anunciar que hay escape, es decir, salvación en Cristo, es mostrar la justicia de Dios y Su amor por nosotros. La Biblia lo dice así:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3:16)


¡Sí! Eso es amor de Dios. Nadie sería capaz de dar a su hijo por nadie. Dios sí lo hizo. “De tal manera amó Dios al mundo”. De una forma inconcebible para ti y para mí nos amó Dios, que nos quiere librar a toda cota de la muerte eterna. La muerte eterna es vivir separados para siempre de Su presencia.
La promesa es que si crees en Cristo tendrás esa vida eterna.

Pues para vosotros la justicia y el "amor" de vuestro dios

Espero que el apasionado comentarista haya entendido qué es la justicia y el amor de Dios a estas alturas. No es lo que los hombres entienden sino lo que la Biblia enseña. Dios quiera abrir el entendimiento racional y espiritual de personas que hablan de esta manera por el simple hecho de que nunca se han expuesto a la luz de la Biblia.
Si realmente ha entendido, a la luz de la Biblia, la justicia y el amor de Dios querrá ser partícipe de esas bendiciones. La frase la cambiará por “pues para nosotros la justicia y el amor de nuestro Dios”.
Jesús tuvo que morir en una cruz por nosotros debido a que el pecado que cometimos contra Dios era impagable por nosotros mismos. Solo Él podía pagar y satisfacer la justicia divina. Es como si tuvieses una deuda infinita de millones de euros a pagar y tienes que dar con tus huesos en la cárcel. Eso es justicia. La justicia divina requiere que pagues con tu muerte el pecado.
Pero ahí es donde entra el increíble amor de Dios. Él decide mandar a Su Hijo a pagar el precio poniendo Su vida en pago por el pecado de cada ser humano. Esto es la Gracia de Dios. Gracia es un regalo que recibimos de forma inmerecida. Merecemos la muerte pero Dios quiere regalarnos la vida de forma amorosa.

…yo no lo quiero ni lo uno ni lo otro

Terrible negativa la que ha elegido este lector. Un día se presentará al Tribunal de Dios, presidido por Jesucristo. ¿Qué argumentos le dará al Rey del Universo? ¿A qué pacto llegará con el mismo Dios si no ha creído en Jesús y Su obra de salvación en la cruz?
La Biblia es esclarecedora en cuanto a este hecho:

“Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. (Mateo 25:41)

El infierno es un lugar preparado para todos los que no han amado a Jesucristo. Los que rechazan la justicia y el amor de Dios. Los que no se arrepienten de sus pecados y creen en Jesús.
Piénsalo bien, querido lector, pues mientras vivas estarás a tiempo de salvarte. Cuando mueras sin haberte arrepentido de tus pecados y rechazando la salvación de Jesús ¿quién podrá salvarte al otro lado?

¡ASÍ ES LA JUSTICIA Y EL AMOR DE MI DIOS!

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

2 comentarios:

  1. Anónimo6.7.13

    Gracias por tu interés y por el tiempo dedicado a "diseccionar" mi "apasionado comentario", creo que pocas veces me han dedicado tanta atención, jejeje... Pero la base de tus argumentos sigue siendo la biblia, que para mí no tiene validez alguna, salvo que también dice "no juzguéis y no seréis juzgados"... y tu ya has decidido (apoyándote en tu libro divino, como siempre) que cuando llegue al "Tribuanal de Dios", éste, en su "infinito amor y suprema justicia", me meterá en el infierno junto con los genocidas, asesinos, pederastas, maltratadores, violadores... Insisto: ¿Esta es la justicia y el amor de vuestro dios? Pues para vosotros, yo no lo quiero NI LO UNO NI LO OTRO!!

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  2. Querido lector,

    Que no tenga para ti validez no significa que no la Biblia no sea válida. Tú mismo tienes un concepto de qué es pecado y quién va al infierno por la lista que has diseñado en tu comentario y este conocimiento viene de la Biblia. La Biblia dice que todos hemos pecado y que el castigo es la muerte eterna, que es la separación por la eternidad de Dios (Romanos 3:23). Pero Dios quiere salvarnos por medio de la muerte de Cristo en la cruz (Romanos 5:8). Él pagó nuestros pecados y nos toca aceptar o rechazar la salvación de Dios.

    Entiendo tu rechazo, pues has vivido más tiempo aprendiendo lo que esta sociedad nos quiere inculcar, que bajo la luz de la Palabra de Dios. Es que el pecado es vivir bajo mis propios parámetros y pasar de Dios. De esta forma llegan algunas personas a ciertas aberraciones (pecados). Para Dios no hay pecado grande ni pequeño. Eso son medidas que nosotros utilizamos para ver que tan bueno somos o malos con respecto a los demás.

    Muchas gracias por tus comentarios. Me encantaría poder conocerte en vivo y en directo. Oraré por ti para que Dios te ilumine y llegues a entender lo que yo un día entendí: Jesús es real y quiere relacionarse directamente con nosotros.

    Bendiciones.

    Tu amigo, Pedro.

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