sábado, 21 de septiembre de 2019

Jesús, Piedra de Tropiezo


El mundo se divide en dos facciones: los que creen en Jesús y los que no creen en Jesús. Ese es el tema crucial y más importante para cada individuo y sociedad. Decir que los problemas se resuelven con políticas de derecha, izquierda o centro, con la educación, resolviendo el cambio climático, etc., es una falacia que ha demostrado el devenir de la historia. Lo que el ser humano necesita no lo puede ofrecer, por mucho que se esfuerce, el propio ser humano… pero se sigue tropezando en la misma piedra…

Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. (1 Pedro 2:7-8)

Aquí se saca a la luz los dos tipos de personas: los que creen tratan a Jesús dándole el valor que sólo Él merece, si algo o alguien es precioso para ti lo cuidas, lo mimas, lo respetas, lo tienes en cuenta… y los que no creen a Jesús, los desobedientes. Para ellos Jesús se transforma en una piedra en el camino que los hace tropezar y caer una y otra vez por su terca desobediencia. Es importante notar que la desobediencia no es por desconocimiento sino voluntaria y acarrea consecuencias: “…a lo cual fueron también destinados”, o como traduce otra versión: “…y por eso se enfrentan con el destino que les fue preparado”.

El destino preparado para los desobedientes a la Palabra de Dios es enfrentarse ante Jesús cuando mueran. Allí tendrán que explicar (si pueden) por qué no creyeron en Jesús y sí en ellos mismos, en religiones, en causas varias, en la ciencia o cualquier otra forma que los apartaba de Jesús. Querido lector, no hagas eso con tu vida. Elige obedecer la Palabra de Dios y Jesús pasará de ser piedra de tropiezo a tu más precioso tesoro. Él te amó de tal forma que se sacrificó en una cruz por ti pagando por tus pecados al Padre. Ya todo está resuelto, el camino libre y puedes acercarte a Dios con plena confianza de no ser rechazado. Cree en Jesús y no seas desobediente.

Jesús, sólo Jesús, salva.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

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