sábado, 2 de noviembre de 2019

Mentirosos por Herencia


Una verdad a medias es una mentira. En mis años de EGB se nos inoculaba la siguiente mentira marxista: “La lucha de clases es lo que mueve la historia”. Yo, en mi ignorancia juvenil, lo veía muy lógico: “Yo, que soy de la clase trabajadora, aspiro a la clase rica, los que no trabajan y se lo pasan chachi”. Puede que las aspiraciones del ser humano a mejorar muevan la historia pero lo que Marx vendía era pura envidia venenosa para enfrentar a todos. Una verdad a medias, sigue siendo una mentira. Los políticos siguen las mismas prácticas mentirosas tapando, tergiversando y negando verdades como puños. Por desgracia, España está nutrida de estos mentirosos de la historia para escalar los peldaños lucrativos del poder.
No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. (Génesis 3:4-5)
La primera cuestión que la humanidad, representada en Adán y Eva, aprendió es a mentir. Para ello contaron con el mejor maestro del universo: Satanás disfrazado, como no podía ser de otra forma. Según lo califica la Biblia Satanás es el padre de la mentira (Juan 8:44), es decir, el que la inventó. Al momento que creyeron su media verdad, pecaron y perdieron su amistad íntima con Dios. ¿Qué creyeron? Que serían como Dios. Esa y no otra es la mentira que sigue creyendo la humanidad. Nos esforzamos para que otros nos adoren, siguiéndonos. Anhelamos el poder para el bien propio, peleando por alcanzar la divinidad, pero una vez más caemos en la cuenta de que la mentira se ha cebado en nuestras limitadas vidas. Satanás se ha reído otra vez de los que quieren ser como Dios.

De Satanás hemos heredado la mentira por eso Jesús, el Hijo de Dios, se nos presenta como LA VERDAD. “…y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres… Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. (Juan 8:32, 36). La Verdad es excluyente, por consiguiente, sólo hay una Verdad, lo demás son mentiras por muy bonitas que se maquillen. LA ÚNICA VERDAD ES JESUCRISTO. Lo demás son patrañas. El costo de nuestra herencia mentirosa lo pagó Jesús en una cruz porque únicamente Él es la Verdad. Cree en Él y desconfía de los cantos de sirenas que te intentan seducir llevándote al mismo infierno, donde la esperanza ya está perdida. Ahora es el momento de abrirse a la Verdad y desechar la mentira de los hombres. Arrepiéntete de tus mentiras, cree en Cristo y serás salvo eternamente.

Hereda la Verdad: JESUCRISTO.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

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