Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 2 de junio de 2012

El Pasota


En la década de los ochenta se puso de moda la figura del pasota. El pasota era aquel que pasaba de todo, menos de curso. Y es que las libertades lícitas, aunque buenas, llevan, a veces a esperpentos de este tipo. Verdaderos frikis de la transición, los pasotas. Molaba ser pasota y decir "paso de todo". Hoy se ve como algo jocoso. Nuestros hippies fueron los pasotas con marca "Made in Spain". En el fondo de esta manera de vivir se evidenciaba un desinterés por todo lo que fuera responsabilidad personal y un sentimiento de "nadie me comprende". Los que hemos tenido la experiencia de tener a un pasota cara a cara entendemos de lo que escribo.

Un día Jesús será un pasota con todas las de la ley. Cerrará las puertas de la salvación y la vida eterna y pasará de todos aquellos que un día pasaron olímpicamente de Él. Ahora es cuando los pasotas alzarían la voz y proclamarían "YO PASO". He aquí la trampa en la frase: "AHORA". Cuando llegue el "DESPUÉS" no habrá vuelta atrás. Tendrá lugar un JUICIO cuyo JUEZ será JESÚS. Todos los pasotas (los que pasaron del mensaje del evangelio rechazando a Jesucristo) estarán presentes. ¿Eres tú un pasota? A ver si te suena esto...

Niño: demasiado juego como para interesarme en Dios. A lo que Jesús te responde:

Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos. (Mateo 19:14)


Joven: demasiados proyectos como para interesarme en Dios. Salomón te aconseja:

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento. (Eclesiastés 12:1)

Adulto: demasiado trabajo como para interesarme en Dios. Jesús te pregunta:

Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?
(Marcos 8:36)

Anciano: demasiado quemado como para interesarme en Dios.

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento; antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes tras la lluvia; cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas porque han disminuido, y se oscurecerán los que miran por las ventanas; y las puertas de afuera se cerrarán, por lo bajo del ruido de la muela; cuando se levantará a la voz del ave, y todas las hijas del canto serán abatidas; cuando también temerán de lo que es alto, y habrá terrores en el camino; y florecerá el almendro, y la langosta será una carga, y se perderá el apetito; porque el hombre va a su morada eterna, y los endechadores andarán alrededor por las calles; antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo; y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio. (Eclesiastés 12:1-7)

Naces, creces, te reproduces y mueres. Estas son las etapas en la vida de una persona normal. Si sigues tan ocupado en tus planes como para atender al llamado que Jesús te hace déjame decirte que eres un pasota espiritual. Piensas que no tienes ninguna responsabilidad personal en el asunto y de todas formas si Dios existiese seguro que no te entendería. Porque, claro, Dios se movería según tus parámetros de lo  qué es bueno y malo.

Permíteme hablarte de que sí tienes responsabilidad en el asunto. Por culpa de tu pecado y el mío Jesús tuvo que pagar con su vida el precio de nuestros desmanes. ¿Por qué? Porque Dios no pasa de nosotros. A Dios le importas infinitamente. Él no quiere que te pierdas pues te ama. Se dice que el amor mueve montañas y si hay algo más grande que las montañas es el que las creó: DIOS. El se movió para que tu pecado pudiese ser perdonado y lo hizo entregando a su único Hijo, JESÚS, a morir en una cruz. POR AMOR A TI.

El pecado es separación. Separación de Dios. Dios odia el pecado pero ama al pecador. Te ama a ti. ¿Qué debes hacer? PASA DEL PECADO. Pasa de todo aquello que te separa de Dios. Seamos prácticos por si piensas que no tienes pecado. Envidia, idolatría, mentira, adulterio, fornicación, orgullo, soberbia, murmuración, tiranía, ira, enojo, burla y un largo etcétera es pecado y te separa de Dios. Si has tenido envidia la Biblia declara que eres un envidioso, si has mentido eres un mentiroso, si has murmurado y criticado eres un murmurador y criticón. Lo dice la Biblia, no yo. Si no pasas del pecado estás condenado y no hay nada que te libre de la condena.


Pasos que debes dar para no ser un pasota espiritual:

- Cree en el mensaje de salvación que Dios, por medio de Jesús, te ofrece.

- Reconoce a Dios que hay pecado en tu vida. A Él no le puedes mentir.

- Arrepiéntete y pide perdón a Dios por tus pecados.

- Pide a Jesús que te salve y te haga un hijo suyo. Creer en Jesús y arrepentirte de tus pecados de corazón te abren la puerta de la salvación eterna.

- Interésate en crecer en el conocimiento de Dios. Lee la Biblia y reúnete con cristianos que te ayuden a madurar en tu fe.




Si has desaprovechado la oportunidad que Jesús te ha dado de ser salvo estás en riesgo de muerte eterna. La última etapa de la vida no es ser anciano sino la muerte. Después de morir ya no hay posibilidad de salvación. La muerte tiene solución a pesar de lo que los refranes digan, si se ha creído en Jesús antes de que ésta llegue. Piénsalo bien hoy, mañana quizá sea demasiado tarde.


Si pasas hoy de Jesús, Jesús pasará un día de ti.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

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