Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 28 de septiembre de 2013

La Red

El ciberespacio, es decir, lo que conocemos como internet, se ha convertido en una gran red que pesca y captura todo lo que se pone bajo su influencia. Todos son bienvenidos. Con esto quiero decir TODOS. Antes se decía que todo estaba en los libros y hoy hay que decir que todo está en internet. Todo lo bueno y todo lo malo, ya que cualquiera puede colgar sus buenas y malas ideas. Creo que todos sabemos de qué estoy escribiendo.


Una red es algo que atrapa a todos sin distinción y en este sentido internet carece, a primera vista, de “racismo”. Pero sí, a Dios gracias, hay algún que otro órgano que vela por la integridad en la información y la ética. Véase la persecución y cierre de páginas con fines piratas y pederastas. Estas páginas son desechadas y perseguidas al punto de que algunos han dado con sus huesos en la cárcel.


La Biblia también nos habla de una red. En esta red son capturados todos los que entran en su radio de acción para después desechar a todo lo malo que ha entrado y quedarse con todo lo bueno.

Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera. Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. (Mateo 13:47-50)


Jesús compara el Reino de los Cielos con una red. Esta red es echada al mar, que metafóricamente es la humanidad, y pesca toda clase de personas. Cuando acaba la pesca con red, la llevan a un lugar donde poder analizar lo que han pescado y lo aprovechable lo apartan de lo que no vale. Tiran fuera lo malo para que no pueda contaminar a lo bueno. Según el texto que hemos leído así será el fin de la humanidad: los ángeles harán su labor de limpieza, que consiste en separar a los malos de los justos, lanzando a los malos al infierno, donde ya no habrá esperanza de salvación posible pues la pesca habrá cesado.


Llama la atención que en última instancia a los buenos realmente se les llama justos en oposición a los malos. Esto nos lleva a pensar en lo que realmente es un justo y que no tiene nada que ver con ser bueno. ¿Qué es un justo según el mensaje bíblico? Veamos primero que dice la Biblia.

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. (Romanos 5:1) 
Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. (Romanos 5:9)


Los textos nos hablan de paz y de salvación. Paz con Dios por medio de Jesús y salvación de la ira de Dios. Ser justificados, es decir, ser proclamados justos, es el acto divino por el cual adquirimos paz con Dios y somos salvos de la condenación eterna. Esto no tiene nada que ver, como apunté antes, con ser bueno. La justificación bíblica es un acto penal que hace justo al que no lo es porque Jesucristo pagó la deuda o el delito del injusto.


Los malos son todos aquellos que aun entrando en la red, no han abrazado la fe en el sacrificio de Cristo en la Cruz. Los malos son aquellos que por no haber creído están bajo el juicio condenatorio de Dios por sus pecados, entre ellos la incredulidad, que es el pecado que no tiene perdón. Si quieres ser salvo has de creer, y creer en Cristo. Por esto es normal que haya una criba que deseche a los malos. Los malos siguen en su estatus de malos porque no han creído y, por lo tanto no se han arrepentido de sus pecados. Resumiendo: si no has creído en Jesús y no te has arrepentido de tus pecados, serás contado entre los malos.


Al leer esta entrada has caído en la red, pues te he dado a conocer el mensaje del evangelio. Ya no tienes excusa (antes tampoco la tenías por las evidencias de la Creación) ante Dios, el día que estés ante Él. Ya no podrás decirle “es que no sabía que querías salvarme” y otras defensas por el estilo. Lo explico de nuevo: Jesús vivo a salvarte de la condenación eterna en el infierno, a causa de tu pecado y por la fe puesta en que Jesús es el Único que puede salvarte de la ira de Dios, Él te da paz con Dios y salvación eterna. Si rechazas a Jesús sigues condenado a pasar la eternidad en el infierno.


¿Serás contado entre los justos o entre los malos el día que Dios limpie las redes? ¿Dónde quieres pasar la eternidad en la cesta de los justos o en la de los malos? ¿Cielo o infierno?

Y así como está establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio, también Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan. (Hebreos 9:27-28)

Querido lector, la muerte es ineludible. Tú y yo moriremos un día que solo Dios sabe. Después que mueras serás enjuiciado por el mismo Dios. ¿Veredicto? Justo o malo dependiendo de lo que hayas hecho con el ofrecimiento de salvación de Dios en Su Hijo Jesús. Que Dios te ayude a decidir sabiamente. Me encantaría poder tener otro hermano en el Cielo como tú, pescado en la misma red celestial.

Has caído en la red.

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

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