Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Yo, No III

La película Elysium nos muestra de manera clara lo que Jesús hizo por la humanidad.  El protagonista, Max, se desconecta de la vida. Da su vida para que el resto de los seres humanos tengan la posibilidad de salvarse. Jesús hizo lo mismo desconectándose, voluntariamente, por unos momentos para que la humanidad al completo, tuviese la oportunidad de salvarse. “Él puede salvarnos a todos” es la frase que se usa para atraer al espectador. Una muestra de la efectividad del reclamo son los casi cien millones de dólares que lleva la película recaudados, desde su estreno en agosto de este año.


Todos tenemos un sentimiento interno que nos lleva a una búsqueda consciente o inconsciente de la salvación. Es por esto que cuando se nos habla de fórmulas para vivir mejor, trascender, ser mejores personas, recibir perdón, tener paz y mucho más, ponemos los cinco sentidos en ello. ¿Elysium responderá alguna de mis dudas? El gran problema es que las pócimas mágicas, con sus fórmulas magistrales, son un invento de Hollywood.


Si quieres ser salvo tienes que arrepentirte de tus pecados y creer en Aquel que se desconectó por ti. Has de creer en Cristo. La película Elysium nos muestra una máquina a modo de escáner que sana a las personas de todas sus enfermedades. El escáner es Cristo y cuando te pones bajo Su influencia te va sanando de la enfermedad del pecado, hasta que un día, en el Cielo, seas perfecto, como Él.


Lois Lane, la amada de Superman, preguntó a Clark Kent, que es Superman de incógnito: “¿Quién necesita un salvador?”. Al final se dio cuenta de cuan necesitados estamos todos de ese Salvador.



Si aún no estás conectado a Cristo, si aún no has creído este es un buen momento para hacerlo. No lo pospongas porque quizá dentro de unos minutos puede ser tarde. Simplemente habla con Dios ahí donde estás. Él te escuchará si vas con arrepentimiento y fe. Pasarás de muerte a vida por el hecho de que te acabas de conectar a Jesús, la Fuente de la Vida.




Me preguntó, ya que nos gustan estas escenas de sacrificio por la humanidad, en las películas de la meca del cine ¿porqué rechazamos la verdadera escena de salvación que protagonizó Cristo? Respuesta: Ver cine es solamente un entretenimiento y ver el sacrificio de Cristo es una responsabilidad a la cual respondemos afirmativamente a negativamente. El caso es que el cine está plagado de escenas que recuerdan el sacrificio de Jesús por salvar a la humanidad. La Biblia es también muestra evidente de estos ejemplos que enseñan muy bien del sacrificio de Cristo. Dicho todo lo anterior, a modo de introducción, continúo con las últimas respuestas al lector secreto.

«Si no es suficiente, vamos con la tercera parte: El juez justo permite y consiente un sacrificio humano. Un sacrificio macabro, sangriento y horrendo por el bien de la humanidad que ha pecado, pero que no ha pecado porque la que pecó fue la tal Eva... »


Tu explicación es una verdad a medias. Lo mismo hizo la serpiente (que es Satanás) en el Huerto del Edén cuando consiguió engañarnos: dijo la verdad a medias (Génesis 3). Si buscas en el diccionario el concepto de “verdad a medias” te dirá que es una mentira. Cierto es que Dios permite un sacrificio humano (Jesús es perfecto hombre) pero además consiente con el sacrificio divino (Jesús es perfecto Dios). Este binomio era indispensable para que la humanidad pudiera ser salva. Jesús perdió sus derechos como ser humano al morir injustamente en una cruz y Jesús perdió sus derechos divinos al encarnarse en un ser humano.

La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz! Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:5-11)


Tienes toda la razón en que fue un sacrificio macabro, sangriento y horrendo por el bien de la humanidad que ha pecado y Jesús, como has leído en el texto bíblico, lo hizo voluntariamente. Eva pecó y por esto Cristo vino. Si hubiese tenido que venir solo por ella, lo hubiese hecho, por amor. Recuerda que cada uno de nosotros debemos limpiarnos los dientes si no queremos que la dentera nos haga perderlos al final.



«Esto de los sacrificios humanos viene de antiguo, cuando le pide a Abram que sacrifique a su hijo (otro paripé), cuando permite y consiente el sacrificio de la hija de Jefté por su propio padre (si esto no es mala leche, que venga Dios y lo vea)... ¿De verdad crees en esta clase de dios? YO, NO.»

Abraham:

Magnífica elección. Has dado en la clave de una enseñanza que Dios nos reveló por medio de la incongruente, a primera vista, situación en que Dios puso a Abraham y a su hijo, Isaac. Dios buscaba ver de su siervo hasta qué punto le sería obediente y comprobó que Abraham sería fiel en cualquier situación. Dios escenificó por medio de esta historia de un padre con su hijo lo que siglos después Dios Padre haría con Su Hijo, es decir entregarlo en sacrificio por la salvación de la humanidad. En este caso no hubo quien parase los clavos mortíferos de la cruz como Dios paró el cuchillo afilado de Abraham contra Isaac. Otra enseñanza es que Dios proveyó para el sacrificio por medio de un carnero. Siglos después Cristo fue el sacrificio ofrecido en ese mismo monte, en una de sus laderas está el Calvario, llamado Gólgota.

Jefté:

Una promesa a Dios es algo muy serio y Jefté cumplió lo prometido:

Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto. (Jueces 11:30-31)

Su hija aceptó voluntariamente la petición paterna:

Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová, y no podré retractarme. Ella entonces le respondió: Padre mío, si le has dado palabra a Jehová, haz de mí conforme a lo que prometiste, ya que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Amón. Y volvió a decir a su padre: Concédeme esto: déjame por dos meses que vaya y descienda por los montes, y llore mi virginidad, yo y mis compañeras. El entonces dijo: Vé. Y la dejó por dos meses. Y ella fue con sus compañeras, y lloró su virginidad por los montes. Pasados los dos meses volvió a su padre, quien hizo de ella conforme al voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón. Y se hizo costumbre en Israel, que de año en año fueran las doncellas de Israel a endechar a la hija de Jefté galaadita, cuatro días en el año. (Jueces 11:35-40)

El sacrificio fue no casarse y mantener la virginidad lo que causó dolor a Jefté y a su hija. Estoy convencido que no cumplir las promesas a Dios trae peores consecuencias. Por ejemplo:

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. (Lucas 9:62)

Esto demuestran los que prometieron seguir a Jesús y se apartan de la fe: no aptos para el Cielo.

Y por último, dices que "La Creación y Cristo son las evidencias"... La Creación sí es la evidencia de un Creador, pero Cristo, ¿de qué es evidencia?


La Creación nos revela a un Dios Magnifico que es Cristo.

Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. (Colosenses 1:16)

Cristo es la evidencia de la revelación del plan de salvación de Dios.

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos. (Hebreos 1:1-4)

Y eso de "Dios te perdonará, recibiéndote en Su familia, como hijo". ¿Cuál es la "familia" de Dios, ¿tu iglesia? Jejejeje, perdona que me ría, no lo tomes como una descortesía, ... Te adelanto que si la tal familia es tu iglesia YO NO QUIERO PERTENECER A ELLA.

No me tomes por descortesía tú tampoco lo que te voy a decir por medio de este versículo.

Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. (1 Juan 2:19)

Él puede salvarnos a todos, a ti también.

¡QUE DIOS TE BENDIGA, QUERIDO LECTOR!

No hay comentarios:

Publicar un comentario