Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 24 de mayo de 2014

Gurús del Fútbol

El comentarista deportivo expresó que el Cholo Simeone, actual entrenador del Atlético de Madrid, es un gurú. “Si el Cholo Simeone pidiese cruzar el Sinaí todos irían detrás suyo”‒dijo el entusiasmado locutor. Con este, y otros comentarios por el estilo, elevó la figura del exitoso entrenador a la categoría de guía espiritual de toda una hinchada futbolística. En el fondo todos necesitamos a alguien que nos sirva de faro en esta travesía.



La fama y honores que la sociedad ofrece son temporales y, por lo tanto, efímeras. Esto lo ejemplifica la cultura del balón, el fútbol. Los futbolistas que alcanzan la gloria a la menor flaqueza son criticados hasta el insulto. Si alguno de los lectores tiene dudas de ello que se interese por la carrera de alguno de los llamados “cracks” del balompié. ¡Esto ocurre hasta en el seno de los diferentes clubes!


Parece ser que la mejor opción siempre es una retirada a tiempo a la manera de Guardiola, el que fue entrenador del Barça. Cuando has llegado a la cima de tu carrera futbolística es el momento de salir por la puerta grande para que todos tengan un recuerdo bueno de ti. Aunque esto tampoco libra de las críticas mordaces de los rivales futboleros, todos reconocen la buena labor que se hizo.


No soy futbolero pero de camino al trabajo estoy obligado a escuchar la onda media de la radio ya que no sé por qué razón tengo la FM escacharrada. El programa de esa hora es deportivo y justo hablan del amado fútbol por muchos españoles. Esta tierra es tierra de pan y toros y mientras que nos tengan entretenidos (la verdadera vida está pasando por nuestras narices) España va bien.

Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. (Mateo 15:14)

Con esta frase Jesús aconsejaba a sus discípulos porque conocía lo que realmente había en los corazones de estos ciegos intelectuales y de corazón. Cuando uno se obstina en seguir ciego ante las evidencias es muestra de insensibilidad. Lo más terrible es cuando un ciego se deja guiar por otro ciego: ambos caerán en el hoyo. Esta verdad no se acota simplemente a las cosas materiales como el trabajo, los estudios o las relaciones interpersonales, sino que trasciende al mundo espiritual, es decir, nuestra relación con Dios.


Los ciegos se quedan a la altura del materialismo, corriente de pensamiento que solamente ve causas naturales en cada proceso que se da en el mundo. Todo lo intentan explicar por medio de estos procesos, por lo tanto, el mundo metafísico o espiritual es simplemente filosofía y no se ha de tener en cuenta. Jesús, ante la acusación de comer con las manos sucias, contesta a sus acusadores con estas palabras:

Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre. (Mateo 15:18-20)

Si nos dejamos guiar por ciegos llevaremos quizá una vida saludable, una apariencia estable, una paz que esconde tormentas y una felicidad variable. Una de las concursantes de Masterchef  tiene una guía espiritual, una gurú, que le indica los pasos que debe dar. Entre las filosofías de vida que tiene la concursante destaca el ser vegana, que es abstenerse de todo alimento de origen animal. Ella siempre pide consejo a su gurú y esta ocasión le vino como anillo al dedo. Dado que tenía que cocinar productos animales obligatoriamente el consejo de su gurú fue que se amoldase a la conveniencia de antes no pero ahora sí. Creo que me entiendes, querido lector. Una ciega guiando a otra ciega. Lo patético es que más de uno se estará apuntando a la moda de la concursante.


Jesús no es un gurú. Él es Dios. Él nos conoce y sabe lo que más nos conviene. Sus consejos son eternos; sirven para el más acá y trascienden al más allá. Él vino a este lugar con un solo propósito, diferente a los ciegos que son los ladrones: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. (Juan 10:10). Los gurús buscan riquezas y fama, Jesús no necesita de eso pues es el Rey de todo. Jesús te busca a ti porque te ama. Reconoce que de tu corazón solo sale lo malo, arrepiéntete ante Dios por ello y cree en Jesucristo, que murió en una cruz por ti y por mí, como tú Salvador. Podrás experimentar la calidad de vida divina y no la simpleza de consejos de personas como tú y como yo que no son más que gurús ciegos del oportunismo.

¿Eres un ciego guiado por ciegos?


¡QUE DIOS TE BENDIGA!

No hay comentarios:

Publicar un comentario