Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

sábado, 16 de abril de 2016

Lo que Necesitas es Amor

En la década de los noventa fuimos testigos del reality show “Lo que necesitas es amor”. Su misión era unir o reconciliar parejas. Los que deseaban recuperar a la persona amada llamaban al programa, y por medio de la Caravana del amor este último era invitado a encontrarse en el plató televisivo con el que lo o la pretendía. Es cierto que todos necesitamos amor y debemos buscar a la persona amada ofreciéndole el nuestro.  

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. (1 Juan 4:18)

¡El amor es audaz! En el amor nos hay temor, dice la Biblia. Aquí no se está exponiendo un amor mediático con el fin de subir la audiencia o encontrar el amor de otro con ayuda porque nos falta el valor que proviene del temor al fracaso. ¡No! La Biblia nos habla del perfecto amor. ¿Existe eso del perfecto amor? ¡Sí! Lo que ocurre es que no se produce en este planeta, viene del Cielo y estuvo entre nosotros: JESÚS.

Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. (1 Juan 4:19)

¡LO QUE NECESITAS ES JESÚS! Ahí radica el perfecto amor. El amor perfecto no es un sentimiento, no es una decisión, no es un pensamiento… El amor perfecto es una persona: ¡JESUCRISTO! Si tienes temor por tu vida, si no tienes seguridad de qué será de ti, si vives en angustia, si has decidido tirar la toalla, si ya no puedes más es que no conoces el perfecto amor manifestado en Cristo.

Jesús nos amó primero. Él bajó del Cielo porque nosotros lo dejamos de lado haciendo nuestra voluntad y desde entonces vagamos en un destino hacia la condena eterna que nos lleva al infierno. Jesús se humilló por amor a nosotros pagando en una cruz nuestra deuda con el Padre y así tenemos una segunda oportunidad de deshacer lo que nuestros pecados nos hicieron, separándonos de Dios (la verdadera muerte). Tan solo cree en Jesús, arrepiéntete de tus pecados y camina bajo Su señorío y voluntad.

Jesús disipa el temor.


¡QUE DIOS TE BENDIGA!

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